El encierro del sábado en Fontanar congregó a multitud de vecinos y visitantes que abarrotaron la plaza de toros y las calles, atraídos por los dos toros que habían generado gran expectación. El primero, con el hierro de Torrealba, fue ovacionado al salir al ruedo, mientras que el segundo, del prestigioso hierro de Samuel Flores, recibió la mayor ovación de la tarde.
Lamentablemente, las intensas lluvias dejaron el ruedo en mal estado, impidiendo que los animales pudieran lucirse en la plaza. Sin embargo, se disfrutaron vistosas carreras por la calle y algunos quiebros y recortes a los toros, que mantuvieron el espectáculo y el entusiasmo del público.