El pasado sábado, 5 de abril, Fontanar vivió uno de esos momentos que quedan grabados en el corazón de sus vecinos. La Virgen de la Soledad fue trasladada con gran devoción y recogimiento por las calles del pueblo, acompañada por el silencio, el respeto y el fervor de quienes sienten su presencia muy cerca.
Gracias a todos los que hicieron posible este acto tan especial: hermandad, cofrades, músicos, y cada persona que, con su fe y cariño, acompañó a la Virgen en este camino de esperanza.
Fontanar sigue viviendo su Semana Santa con emoción y tradición.
