- Historia
- Aportación Histórica de D.Juan Manuel Tieso de Andrés
Historia de la Villa de Fontanar.
Fontanar se sitúa en plena Campiña del Henares, sobre un pequeño altozano en la margen derecha del río, a una altitud de 669 metros sobre el nivel del mar; su término municipal alcanza una extensión de 15,4 Kilómetros cuadrados.
Su proximidad a Madrid y a Guadalajara Capital, de la que dista a escasos 9 Km por la CM-101, ha favorecido que en los últimos años haya experimentado un importante crecimiento y desarrollo.
Arqueología.
La arqueología en Fontanar puede demostrar los indicios que podemos encontrar en los documentos sobre la antigua iglesia de Fontanar y su viejo cementerio.
El Canal del Henares.
El Canal del Henares se construyó durante el reinado de Isabel II y es un modelo deobras de este género.
Durante el llamado Gobierno Largo de O´Donnell (1857-1863), también denominado belle époque, se dio una coyuntura económica favorable, motivada por la entrada de dinero foráneo debido a la política económica de los progresistas, aunque es cierto que los máximos beneficiarios fueron las grandes compañías francesas, inglesas y belgas que en estos momentos invierten su capital en nuestro país; la creciente circulación de dinero permitió también nuevas iniciativas propias.
El 28 de Enero de 1863, por Real Decreto, tiene lugar la concesión a la Compañía Ibérica de Riegos de la construcción del Canal del Henares. (Gaceta de Madrid, 1 de Febrero de 1863).
En 1866 su construcción está en pleno auge. El proyecto original del Canal tenía una longitud de 46 Km y con el se debía regar una extensión de 12.857 hectáreas
Una vez terminado de construir hubo algunos problemas. Como consecuencia de un pleito con el Banco de Londres se procedió al embargo del Canal, y será vendido por la Compañía Ibérica de Riegos, por escritura otorgada en Madrid el 9 de Mayo de 1887, a la Compañía del Canal del Henares.
En 1887 todavía no se regaba nada con el Canal, entre los problemas que derivaban su poca rentabilidad, estaba la escasez de agua; hacía falta la construcción de una presa.
Hasta las primeras décadas del Siglo XX no se obtendrá del Canal un óptimo beneficio.
Probablemente date de finales del S. XIX el Plano General de Riego del Henares que se conserva en el Archivo Municipal de Fontanar, sin fecha.
Fontanar, lugar de fuentes
1. Medio Físico y Geográfico. La Campiña del Henares.
Fontanar se sitúa en el gran espacio diluvial de la Campiña del Henares, sobre un pequeño altillo en la margen derecha del río. Es la denominada Campiña Baja su verdadero emplazamiento, siendo estos los terrenos que tienen asiento en la verdadera Vega del Henares, donde abundan buenas aguas de manantial favoreciendo los cultivos de huerta. De las tres las comarcas que forman la Provincia de Guadalajara, Alcarria, Sierra y Campiña, es ésta la de menor extensión, con 815 km2, 1/10 de la superficie total de la provincia, pero donde se hallan las tierras más productivas para el cultivo, el mejor aprovechamiento fluvial, las mejores comunicaciones y la mayor concentración humana.
La Campiñaes un territorio formado por terrazas cuaternarias y amplias llanuras aluviales moldeadas por el cauce del río con inclusión de elementos del Terciario, siendo el material más característico la arcilla, y el predominio de terrazas escalonadas como resultado de la acción de las aguas fluviales. Se extiende por la margen derecha del Henares, hasta la confluencia del río Sorbe.
Fontanar está situado a 40º 31`40« Latitud Norte y 3º10`37« Longitud Oeste. La altitud de referencia, tomada de la placa del Instituto Geográfico Nacional que se situaba en la fachada de la desaparecida estación de ferrocarril, es de 669,3 m SNM en Alicante, pero el casco antiguo del pueblo, que se levanta sobre un altillo sobre la terraza superior del Henares, está a una altitud de 686 m. La altitud máxima en el término municipal la encontramos en la zona más occidental, en el Monte Fontanar, con 809 m y la más baja, junto a la orilla del Henares, en el paraje Haza del Fraile oLa Cartuja, con 655 m.Su término municipal limita con los de Marchamalo, Guadalajara, Yunquera de Henares y Tórtola de Henares y alcanza una extensión de 15,36 Km2.
El paisaje nos ofrece amplias llanuras con suaves ondulaciones, que contrastan con las grandes parameras o terreras de arcilla roja, cortadas y modelas por el curso del río. Los campos labrados rectilíneos presentan una gran variedad cromática, es una tierra de colores, donde alternan los verdes, amarillos y marrones siempre en consonancia con los periodos estacionales, de una tierra domesticada desde las épocas más remotas.
Predomina una vegetación de ribera: chopos, álamos y algunos olmos que escaparon de la grafiosis, pero la mayoría de la vegetación fue sustituida para instalar cultivos de cereales, olivares, hortalizas, viñas y frutales. También encontramos reducidas masas forestales de encinas, retamas, jaras y robles que configuran la característica más común del bosque mediterráneo.
2. Origen y significado: «lugar de muchas fuentes».
Fontanar significa «fuente» o «lugar abundante en pequeñas fuentes». Los topónimos referentes a cursos de agua (hidronimia), tienen su origen en las lenguas más antiguas, de los primeros pobladores de la Península Ibérica. Font- es fuente, de origen latino (fonte), y el sufijo -ar, que se añade al final de la palabra, significa abundancia.
El Valle del Henares es un territorio con unas condiciones naturales muy propicias para el desarrollo de los grupos humanos. Los cursos de los ríos sirvieron de pasos naturales a lo largo de todos los tiempos y por estos caminos han circulado gran cantidad de grupos culturales que han dejado su huella en estas tierras, permitiéndonos a los hombres actuales poder leer su evolución. Aunque no tenemos documentada en Fontanar la existencia de pobladores hasta la Edad del Hierro, eso quiere decir que con anterioridad no hubiese grupos humanos ya sea paleolíticos, epipaleolíticos, neolíticos, calcolíticos o del bronce, aunque para encontrarlos tengamos que circunscribirnos a una zona más amplia.
3. Un lugar de paso la Calzada Romana y el Camino Real.
Fontanar nació por sus caminos, que como lugar de paso, fueron determinantes para su nacimiento, crecimiento y desarrollo y, siendo la causa fundamental su proximidad al río, porque desde los primeros momentos se utilizarían los valles para desplazarse como pasos naturales y por ellos se tenderán los primeros trazados.
Durante la época romana cruzaba el término municipal la calzada que unía Emerita Augusta con Caesaraugusta (Mérida con Zaragoza), llegando a Tarraco (Tarragona) y conocida de forma más común como Vía Domiciana, siendo uno de los caminos más importantes que atravesaban la Meseta. DesdeComplutum (Alcalá de Henares), ascendía por la margen derecha del río, siguiendo su curso paralelamente, por tierras de Marchamalo, Fontanar y Yunquera para continuar hasta Humanes. Según Abascal Palazón la vía cruzaba «…a la izquierda del ferrocarril pasando entre éste y la población de Fontanar…» donde al parecer se han encontrado «fragmentos intermitentes de camino conservado».Realizado el estudio arqueológico del término municipal no se han podido localizar dichos restos, siendo difícil debido a la práctica de un cultivo agrícola tan intensivo y teniendo en cuenta que no todos los tramos de calzada estaban empedrados, solo aquellos que fuesen necesarios. Arriaca, Caesaday Segontia, fueron las tres mansioubicadas a lo largo de la calzada a su paso por la Provincia de Guadalajara. Cabe destacar la proximidad de Fontanar a la mansiode Arriaca citada en el Itinerario y que según los autores se debió de emplazar en un triángulo formado entre Marchamalo, Usanos y Fontanar, muy cerca de donde se situó la antigua población de San Martín del Campo.
A pesar del deterioro y abandono tras las invasiones bárbaras, nunca dejaron de utilizarse los antiguos trazados ideados por los ingenieros romanos, que facilitarán de nuevo, ya en el siglo VIII, la entrada de árabes y tribus bereberes procedentes del norte de África. A partir de la Reconquista, tras desempeñar un papel primordial por su proximidad y acceso a la denominada Marca Media, línea defensiva entre los reinos cristianos y el reino Taifa de Toledo, pasaría a ser camino de unión de los reinos de Castilla y Aragón.
El denominado Camino Real de Aragón ascendía desde Guadalajara en dirección a Fontanar, atravesando la población, para continuar junto al curso del Henares por las afueras de Yunquera y llegar a cruzar el río en la Barcade Maluque, cerca de la localidad de Heras de Ayuso.
4. Fontanar, Aldea del Alfoz o Tierra de Guadalajara.
En el año 1085, los dominios de Alfonso VI llegaban hasta el Tajuña, después de quebrantar en territorio enemigo a través de los puertos de montaña más accesibles, donde apenas encontró resistencia, y penetró a través de los ríos de la margen derecha del Henares entrando de lleno en la Campiña.
Fue Alfonso VII quien el 3 de mayo de 1133 concedió el primer fuero o carta puebla conocido declarando Villa realenga a Guadalajara y a toda su Tierra.
A partir de la Reconquista en el siglo XI, Fontanar aparecerá incluida en el común de Tierras y aldeas de Guadalajara estando inclusa en su jurisdicción y quedando como territorio de realengo durante siglos. Sus habitantes declaraban en el siglo XVI: «quien fue el fundador y cuando se ganó a los moros no tenemos noticia, ni sabemos de ello cosa ninguna». Siguió siendo un lugar de paso por los caminos que cruzaban Castilla hacia Aragón y Navarra.
5. La familia Pecha y los Cartujos del Monasterio de El Paular.
Estasricas tierras de la Vega del Henares estuvieron siempre en manos de grandes señores. Ya en la Baja Edad Media, desde principios del siglo XIV, la familia Pecha, que tanta importancia tuvo en la ciudad de Guadalajara, poseía gran parte del término de Fontanar. Será Fernán Rodríguez Pecha, Camarero de Alfonso XI, quien consiguió gracias a las concesiones reales y compras, reunir un gran número de propiedades que se extendían por todo el Valle del Henares, la Alcarria y la ciudad de Guadalajara; entre ellas se encontraba la conocida «Heredad de Fontanar y Molinos de San Chartres». Esta heredad se incluiría en la dote que la viuda de Fernán Rodríguez, Elvira Martínez, puso en manos de su hija María Fernández Pecha al casar con Pedro González de Mendoza. De este matrimonio no quedaron hijos, ante la rápida muerte de María en 1354, en cuyo testamento dejó sus bienes en usufructo vitalicio a su esposo Pedro, disponiendo que a la muerte de éste pasasen a su familia, a los Pecha de nuevo. Como es sabido, Pedro González de Mendoza muere en la famosa Batalla de Aljubarrota en 1385 y los bienes que fueron de María pasarían por donación testamentaria de su madre Elvira Martínez, a manos de los monjes Jerónimos de San Bartolomé de Lupiana, entre ellos la rica Heredad de Fontanar; siendo la familia patronos de este importante cenobio, cuya orden fue fundada por su primogénito Pedro Fernández Pecha.
A la muerte de Pedro González de Mendoza, su segunda esposa Doña Aldonza de Ayala, tuvo que entregar los bienes que fueron de María Fernández Pecha y que disfrutó su esposo de por vida, al Monasterio de Lupiana.
En 1466, Doña Mencía Carrillo, esposa del adelantado Rodrigo de Perea, vende al Monasterio de Santa María de El Paular la hacienda de Fontanar y molinos de San Chartres, que ella había comprado previamente a los monjes Jerónimos de Lupiana.
Los cartujosconstruirán una gran casa-granjaque hoy todavía en el corazón de la población, como centro administrativo de sus extensas propiedades y alojamiento de los muchos jornaleros que trabajaban sus tierras. Fueron los Cartujos los propietarios de la tercera parte del término municipal y su casa-granja uno de los centros de producción agropecuaria más importantes de la provincia de Guadalajara en la Edad Moderna.
6. Fontanar, una Villa de Señorío.
Durante el siglo XVI Fontanar seguirá siendo aldea o lugar de la Tierrade Guadalajara, estando su Concejo sometido directamente al Cabildo y Corregidor de la Ciudad. Será en este siglo cuando alcance su mayor prosperidad nunca antes lograda, y no superada hasta bien entrado el siglo XX. Prueba de ello es que en 1569, Hontanar cuenta con una población de 141 vecinos, 564 habitantes. Este crecimiento, que también se manifiesta en muchas otras aldeas de laTierra y es reflejo de la sucesión de años de buenas cosechas e incluso la llegada de forasteros, atraídos seguramente por la prosperidad del pueblo.
Es a finales del siglo XVI y, sobre todo, durante todo el siglo XVII, cuando se produce una importante recesión demográfica que va a tener como principales consecuencias no sólo la sucesión de epidemias o malas cosechas, que mermaría el sustento de su población, sino también de otras causas socioeconómicas. Una de las más importantes era el agobio impositivo que soportaban sus vecinos, siendo el 99% pecheros, por un lado el de la Corona y la Iglesia y, por otro, las rentas de la tierra que debían de pagar a los arrendadores foráneos, sobre todo, a los frailes de El Paular. A mediados del siglo XVII, en 1631, su población se había reducido a 73 vecinos, es decir, 292 habitantes.
Fontanar consiguió su exención de la ciudad de Guadalajara en la primera mitad del siglo XVII, convirtiéndose en el año1628 en una Villa independiente. Pero la imposibilidad de hacer efectivo el pago de la compra a la Real Hacienda y la acumulación de intereses, llevó a sus vecinos a tener que venderse en pública subasta al mejor postor. Finalmente,Don Cristóbal de Benavente y Benavides hará postura y se convertirá en Señor Jurisdiccional de la Villa de Fontanar (1636) mandando levantar un magnífico palacio en la población. El 17 de febrero de 1645, se le concedió el título de Conde de Fontanar a este ilustre diplomático que había sido embajador en Francia y Venecia durante el Reinado de Felipe IV, Mayordomo de Don Juan de Austria y miembro del Consejo de Guerra. Normalmente, después de comprar la jurisdicción, el Señor obtenía del Rey la concesión del título del lugar, consiguiendo así el ascenso social que tantos hombres de la Corte deseaban alcanzar, con su ingreso en la nobleza titulada. Don Cristobal de Benavente y Benavides mandó construir su palacio en Fontanar, junto al Camino Real y frente a la antigua iglesia, situada junto al cementerio, de ahí que el paraje se siga llamando «El Palacio». Posteriormente, las uniones de títulos sucedidas en los siglos siguientes, hacen que el Condado de Fontanar lo incorpore el Conde de Luna y Arión, y ya en el siglo XIX a la Casa de Osuna.
7. La Época Contemporánea.
El siglo XIX es un periodo de cambio para Fontanar, que se va haber beneficiado de numerosas transformaciones, pero si algo parece no cambiar es el reparto desigual de la riqueza porque la tierra seguirá en manos de unos pocos privilegiados.
Las sucesivas desamortizaciones llevadas a cabo por el Estado a lo largo del siglo XIX confiscaron y subastaron las muchas propiedades de la Iglesia. Se ponen en venta los bienes de El Paular que superaba el tercio de la superficie total. Como sabemos, las tierras cayeron en manos de unos pocos aristócratas y burgueses adinerados ante la mirada impasible de los campesinos cuyas reformas no mejoraron su situación y se convirtieron en dependientes de nuevos amos. Destaca la presencia en Fontanar de Don Carlos Drake del Castillo, un acaudalado burgués indiano que había hecho una gran fortuna en Cuba gracias al beneficio de varios ingenios azucareros de su propiedad. A partir de la segunda mitad del siglo XIX, se asienta en la Península para hacerse con un importante patrimonio que le convierte en un gran terrateniente y máximo propietario de Fontanar. Incorporará a su patrimonio las propiedades desamortizadas de la gran hacienda de los Cartujos, incluida la Casa-Cartuja, y también las fincas de Fresno y Beljafel.
A pasar de las desigualdades, a mediados del siglo XIX, España experimenta un proceso de renovación económica. Es ahora cuando se construye el Canal del Henares (1863) con la conversión de cientos de hectáreas en regadío y, por consiguiente, el desarrollo de cultivos como la patata y la remolacha y la introducción de otros nuevos como el maíz. La conclusión de la línea ferroviaria Madrid-Barcelona (1860) y lacarretera Guadalajara-Tamajón permitirá el transporte de los excedentes y su comercialización y, a principios del siglo XX, se construirá un magnífico puente sobre el Henares (1905) y lacarretera Fontanar-Tórtola de Henares.
La evolución demográfica de Fontanar durante el siglo XX se caracteriza por un tímido pero constante crecimiento durante la primera mitad del Siglo y un crecimiento acelerado durante la segunda mitad, situándose entre los pueblos de mayor población de la Provincia.
Fontanar no fue víctima de la despoblación como consecuencia del éxodo rural que padeció la inmensa mayoría de los municipios de Guadalajara. Las ricas tierras de la Campiña del Henares permitieron la práctica de una agricultura intensiva de regadío a través del Canal del Henares que demandaba mucha mano de obra, sobre todo los trabajos como la recogida de la patata o la remolacha. Las buenas comunicaciones, gracias al transporte ferroviario y el autobús, tradicionalmente conocido comobernal (por la compañía que realizaba el servicio), permitió a los vecinos trasladarse diariamente a trabajar a las fábricas situadas en el Corredor del Henares. En la segunda mitad del siglo XX surgirán nuevos barrios en la antiguas eras, junto a la iglesia, el Arreñal y le barrio de San Isidro. El crecimiento poblacional obliga a iniciar la construcción de un nuevo templo parroquial en 1966, obra del prestigioso arquitecto Francisco Bellosillo Garcia que es un gran ejemplo de arquitectura funcional contemporánea postconcilar.
Actualmente, Fontanar se ha convertido en un municipio dormitorio con grandes zonas de urbanizaciones que rodean al casco antiguo de la localidad. La proximidad a la Guadalajara e industrias del Corredor del Henares y las buenas comunicaciones ha permitido la llegada de nuevos vecinos en busca de mayores comodidades y mejores servicios procedentes de Madrid y ciudades satélites y se ha llevado a cabo un desarrollo vertiginoso de nuevos polígonos industriales que han propiciado la instalación de importantes empresas como DANOSA S.A. y el Centro de Distribución de C&A. Actualmente cuenta con una población de 2.323 habitantes.
PATRIMONIO
Casa-Cartuja. (Siglos XVI-XVIII)
Ermita de Ntra. Sra. de La Soledad (Siglo XVI)
Iglesia Parroquial Santa María La Mayor (1966)
Escudo. Posible Palacio de Don Diego de Mendoza (Siglo XV)
Fuente y Lavadero.
Restos de la antigua Iglesia de Santa María La Mayor (Edad Media)
Minas de los Cartujos de El Paular (Siglo XVI)
La Ría.(Siglo XVI)
Fuente del Huerto de San Blas
Canal del Henares (1863)
Puente del Río Henares (1905)
Restos de la Estación de Ferrocarril (1860)
Ermita de San Isidro (ruina): 1950
Restos de la iglesia románica de Jócar (Siglo XII).